Esta página está dedicada a Iva,
a su querida hija Isabella
y a todos los que no la han olvidado…
“Medimos la vida por los hechos, no por el tiempo.” – Séneca
Iva fue una científica que, con su vida, inspiró no solo a sus colegas, sino también a sus amigos y seres queridos. Su camino la llevó desde Česká Lípa, pasando por Praga y Boston, hasta Santiago de Chile, donde no solo trabajó, sino que también amó, forjó amistades, crió a su hija Isabella y dejó una huella imborrable en la ciencia y en los corazones humanos.
Iva nació el 15 de febrero de 1983 en Česká Lípa. Desde pequeña fue muy tenaz y decidida, se interesaba por todo lo que la rodeaba y, cuando tuvo que elegir una carrera universitaria, dijo que le gustaría estudiar de todo, como en el instituto.
Le gustaban la literatura, las matemáticas, la física, la química, la biología y los idiomas. Finalmente eligió estudiar bioquímica en la Universidad Carolina de Praga, donde, tras obtener el título de magíster, continuó con estudios de inmunología, los cuales finalizó con un doctorado y la obtención del título Ph.D.
Durante su doctorado trabajó en la Academia de Ciencias en Praga, desde donde también realizó una estancia de varios meses en Boston, participando en investigaciones en el Massachusetts General Hospital de la Harvard Medical School, en el equipo del profesor Ramnik y del profesor Jack W. Szostak, premio Nobel.
Infancia en Česká Lípa
Desde niña, Iva fue curiosa, enérgica y mantuvo una relación muy cercana con su familia. Viajaban juntos por Europa, especialmente en tren, ya que su padre trabajaba en los Ferrocarriles Checos. Su lugar favorito era Suiza y las excursiones por las montañas, que la formaron como una persona tenaz y con un profundo amor por la naturaleza.
Estudios y vida en Praga
Después del instituto en Ústí nad Labem, se dirigió a la Universidad Carolina, donde estudió bioquímica y continuó con un doctorado en inmunología. Ya durante sus estudios comenzó a trabajar en la Academia de Ciencias y adquirió experiencia también en un hospital de prestigio en Boston. Además de la ciencia, amaba la cocina, el baile, la fotografía y los viajes. Vivió varios años en Praga con Sander, de los Países Bajos, quien le transmitió su amor por la cocina.
Vida en Santiago
En 2015 se trasladó a Chile, donde quería comenzar una nueva vida con su pareja y su esperada hija Isabellka. Se estableció en Santiago, donde pronto encontró nuevos amigos, un hogar y su comunidad. Con su encanto, sentido del humor y apertura conquistó los corazones de quienes la rodeaban.
Iva viajera
Viajar fue para Iva una fuente de alegría, inspiración y nuevas amistades. Desde su infancia viajando con la familia por Europa hasta sus aventuras en México, Hawái, Filipinas o Estados Unidos. Amaba descubrir culturas, naturaleza y sabores, siempre con su cámara en la mano y una mochila a la espalda.
Iva y la ciencia
Se dedicó a la investigación de la detección temprana del cáncer gástrico en la Universidad Católica y en el centro ACCDiS. Dirigió a doctorandos, dio conferencias y participó en labores de concienciación durante la pandemia de COVID-19. Tras su fallecimiento, se creó en su honor un premio científico para jóvenes investigadores. Su investigación sigue viva, al igual que su legado.
Recuerdos de Iva
A Iva la recuerdan sus amigos, colegas y su familia como una mujer llena de luz, amor e inspiración. Su risa, energía y humanidad permanecen en los corazones de quienes la conocieron. Esta página es un lugar para recordarla y compartir recuerdos que no se desvanecen.






